Galerías
Misa inicio celebraciones 30 años
Con un precioso día, celebramos nuestra misa de inicio de estos 30 años del CPV, agradeciendo la valentía de las 10 familias fundadoras y de todos los que han hecho posible que el Colegio Puerto Varas sea hoy lo que es.



Les compartimos el discurso de uno de los fundadores del Colegio y Presidente del Directorio: Ezequías Alliende W.
Querida comunidad del Colegio Puerto Varas,
En esta misa de acción de gracias por los treinta años de nuestro colegio, quisiera comenzar con una imagen muy simple.
A fines de los años 80, varias familias muy jóvenes tomamos la decisión de venirnos a vivir al sur buscando algo que aquí en Puerto Varas se encontraba de manera natural: una mejor calidad de vida, una ciudad acogedora, un entorno extraordinario para formar una familia y esa profunda experiencia en la que se mezcla la búsqueda de la aventura con la necesidad de salir del espacio de confort.
Muy pronto nos dimos cuenta que esta ciudad no era un lugar de paso y que, de alguna manera, había que devolverle la mano, necesitábamos arraigarnos; por otra parte, en esa época en Puerto Varas ya no había cupo en los colegios existentes, lo que se convirtió en un riesgo para la posibilidad de permanecer acá y perseguir nuestro sueño.Y entonces ocurrió algo que muchas veces sucede cuando los seres humanos queremos construir algo valioso: en lugar de resignarnos al problema, decidimos enfrentarlo.

La solución fue tan simple como audaz: fundar un colegio; por una parte, nos hacíamos cargo de una necesidad evidente, nos permitía elegir el tipo de educación que queríamos para nuestros hijos, y nos permitía llevar adelante un proyecto educativo que pudiera aportar a nuestra ciudad, a nuestra region y a nuestro país.
En Octubre de 1995 constituímos la Sociedad Gestora Colegio Puerto Varas Ltda, sociedad compuesta por 10 Socios Gestores, que decidimos aportar recursos y tiempo de forma gratuita y con mucha vocación para el desarrollo de este Colegio, no estaba dentro de nuestros planes, cada uno tenia su propio desarrollo profesional, simplemente estábamos ahí, alguien tenía que hacerlo, y lo hicimos. Compramos este terreno y comenzamos a edificar ese mismo año, llenos de dudas y miedos, como parten todas las cosas nuevas.
En esa época, ninguno de nosotros imaginaba con claridad lo que este colegio llegaría a ser. Pero sí teníamos una convicción muy profunda: que educar es una de las tareas más nobles y trascendentes que una comunidad puede asumir. Fundar un colegio es, en cierto modo, un acto de fe. Es creer que la educación tiene el poder de transformar vidas, de abrir horizontes y de formar personas capaces de aportar al mundo con inteligencia, libertad y sentido de responsabilidad.
Con el paso de los años, este proyecto fue creciendo y madurando, el año 2006 elaboramos el Proyecto Educativo Institucional del colegio, ejercicio profundo y que tomó mucho tiempo y reflexión, ese fue el momento en que pudimos expresar con claridad lo que eramos, y el tipo de personas que queríamos formar: hombres y mujeres libres, íntegros, autónomos y con un profundo sentido cristiano de la vida, capaces de pensar por sí mismos y de poner sus talentos al servicio de los demás.

En este momento, habiendo ya transcurrido treinta años desde nuestra fundación, podemos mirar esta obra con alegría. Hoy el Colegio Puerto Varas es una comunidad formada por 1.140 estudiantes y las 605 familias a las que pertenecen y que confían en nosotros, junto a las 23 generaciones que, desde 2003 han egresado de nuestras aulas, y que suman 915 ex- alumnos; y los casi 200 trabajadores, entre profesores, auxiliares y administrativos, cuyo trabajo cotidiano hace posible que esta obra educativa funcione y siga creciendo.
Un colegio no se mide solamente por sus edificios, ni por sus resultados académicos, ni siquiera por el paso del tiempo.
Un colegio se mide por las vidas que ayuda a formar. Por eso quiero agradecer profundamente a todos quienes han hecho posible esta historia: a los profesores, que son el alma del colegio; a los directivos y colaboradores que lo sostienen día a día; a los auxiliares cuyo trabajo silencioso cuida cada espacio; y a los padres y apoderados que han confiado en este proyecto educativo.

Treinta años pueden parecer mucho tiempo, pero para una institución educativa son solo el comienzo. Nuestro Colegio se construye lentamente, generación tras generación. Que dentro de muchos años, cuando otras generaciones celebren los aniversarios de este colegio, puedan decir que aquí no solo se enseñaron materias, sino que aquí se formaron personas capaces de vivir con libertad, con responsabilidad y con sentido del bien común.
Que Dios siga bendiciendo al Colegio Puerto Varas y a todas las generaciones que seguirán escribiendo su historia.
Muchas gracias.
Les dejamos fotos del momento de encuentro que vivimos después de la misa:






