General
Misa celebración 30 años CPV
Treinta años se agradecen.
Esta historia comenzó en 1995, cuando diez familias soñaron con un colegio donde la excelencia académica caminara junto a la formación humana, con una fe viva y un lugar donde cada alumno fuera conocido y acompañado.
Tres certezas nos sostienen desde el inicio.
La esperanza, porque educar es siempre un acto de fe en el futuro: es creer que vale la pena sembrar hoy lo que otros cosecharán mañana. Esa esperanza tiene hoy rostro en cada alumno, cada familia y cada generación de egresados.
La familia, porque entendimos desde el primer día que educar es una tarea compartida. Los apoderados son los primeros educadores, y el colegio camina junto a ellos en esa misión.
Y la fe, que está presente en el corazón de nuestro Proyecto Educativo Institucional, en cómo entendemos a la persona, la educación y la vida en comunidad.
Que Dios, por la intercesión de Santo Tomás Moro y la Santísima Virgen, siga bendiciendo a nuestra comunidad.
Gracias por estos treinta años.
